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domingo, 2 de xullo de 2017

Microscopio, el aliado indispensable

Imagino que los dueños de los peludos, cuando nos visitáis, el ver al veterinario tomar muestras de líquidos o de lesiones, teñirlas y observarlas al microscopio debe tener un poco de misterioso ritual. Lo cierto es que la microscopía es tremendamente útil como técnica diagnóstica porque nos puede orientar con seguridad acerca de la naturaleza de muchas alteraciones que, simplemente por su aspecto a simple vista, pues no podemos realmente saber qué son.

Así, pongamos por caso, practicamente siempre una citología nos va a permitir saber "de que va", pues por ejemplo, un bulto que haya aparecido en una mascota: si es un problema inflamatorio o si es un crecimiento excesivo de las células y, en este caso, si podría tratarse de una enfermedad tumoral. A los diferentes tipos de aspectos celulares se les llama patrones, existiendo así el patrón inflamatorio, el hiperplásico y el neoplásico.
Aunque en ocasiones encontraremos que no se trata de una inflamación ni de proliferación celular, sino de materia no celular -grasa, proteína-, como por ejemplo en el caso de un quiste.

Además, dentro del patrón inflamatorio, normalmente la citología nos permitirá diferenciar qué tipo de inflamación tenemos y así hacernos una idea de su causa y del estado en el cual está. Según el tipo, el número relativo y el aspecto de las células inflamatorias (glóbulos blancos) presentes, podremos identificar los patrones inflamatorios de los tipos purulento (casi todo neutrófilos: las células que "se comen" a las bacterias); agudo, subagudo o crónico (con una proporción cada vez mayor de las células que llamamos monocitos y macrófagos); granulomatoso (presencia de células epitelioides y gigantes), piogranulomatoso (con las células típicas del granulomatoso más abundantes neutrófilos) y alérgico (con una presencia relevante del tipo celular que llamamos eosinófilo).

En el caso de un crecimiento anormal de un tejido, la citología nos permitirá orientarnos sobre si se trata de células normales (hiperplasia) o si hay cambios sugestivos de neoplasia (como pleomorfismo, excesivo número de células que se están dividiendo, determinadas alteraciones en el tamaño o el aspecto del núcleo, etc), en cuyo caso a veces también aparecen algunas células inflamatorias.

Y en este caso, muchas veces podremos identificar qué tipo de células son, al menos en cuanto a las tres estirpes principales: epiteliales (basicamente las de la piel y las mucosas), conjuntivas (de los tejidos de unión del cuerpo) o células redondas (esto es, las células especializadas).
A su vez, sobre todo en el caso de las células redondas, con frecuencia se puede saber por su forma y tamaño y por el aspecto de su núcleo y/o citoplasma, coloración, presencia de granulaciones, etc, qué tipo concreto de células son y qué les pasa, aunque en muchas ocasiones llegar a un grado elevado de concreción necesitará la colaboración de un especialista y de pruebas adicionales, como las inmunohistoquímicas.
Y una cosa más: cuando las células tienen un aspecto que realmente no se puede caracterizar (anaplasia) frecuentemente es una seria advertencia de posible malignidad.

Además de todo esto, en bastantes ocasiones el microscopio nos permite ver los microorganismos que pueden estar relacionados con diferentes problemas: bacterias, levaduras, hongos, protozoos... Esto es especialmente útil en las muestras que tomamos de las lesiones de la piel o de oído, de sangre o de material "sucio" (exudación, pus...). En el caso especial de las muestras de orina, es de particular utilidad detectar y reconocer pequeños cristales; y el en caso de muestras de heces, buscar -entre otras cosas- protozoos y huevos de parásitos.

Y todavía hay más, en realidad mucho más: desde, pongamos por ejemplo, comprobar la estructura e integridad de los pelos -y buscar ácaros en su raíz- cuando hay alteraciones en su calidad y cantidad, hasta verificar por medio de un frotis vaginal el momento de fertilidad de una perrita...

Así pues, el microscopio nos permite en muchísimas ocasiones leer la naturaleza de las cuestiones que traen a las mascotas a la consulta y tomar decisiones certeras acerca de cómo afrontarlas. Por eso, en Veterinario de Poio queremos tanto a nuestro buen microscopio. Queremos reconocértelo en público: Micro, tío, oye, la verdad... es que nos ayudas un montonazo.

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